Ahí sentada, aveces acostada
Me quedo contemplando lo hermosa que te ves en el suelo tumbada
Envidio tu pasividad y tu cara despreocupada
El pasar de tu lengua sobre tu pelaje, me deja totalmente anonadada
Me ganaste con esa carita
Con tu nariz rosita
Esa mirada tierna y juguetona
Pensé que serías muy cariñosa
De a poco me fui dando cuenta que no eras ni linda, ni juguetona
Solo eras un gata gruñona
Una gata que me había arrepentido de adoptar
Una gata a la que no quería amar
Con gran esfuerzo me fui acostumbrando a tu carácter
¡Oh Susan! eres tan cambiante
Por las noches querías mi amor incondicional
Por las mañanas huías de mi, como si fuera una bestia brutal
¡Oh mi hermosa Susan! Si tu supieras lo mucho que te quería regresar
No quería verte más
Tu desprecio me dolía
Yo te odiaba cada día más
A muchos lugares planeaba mandarte
En la granja de mis abuelos tenías que quedarte
En mi casa nunca más
Tu tenías que pagar, el desprecio que me hacías en cualquier lugar
Después comprendí que conmigo era tu destino
Tu carácter ya no importo
Tus huidas de mi tampoco
Yo solamente sabia que estabas en el lugar indicado
Sólo para envejecer a mi lado
Y ahora.. mi querida Susan, lo único que puedo decirte es: ¡Te amo!
| Susan, la cambiante |
No hay comentarios.:
Publicar un comentario